5 formas de utilizar tu compost de lombriz

El vermicompost o compost de lombriz, es un excelente fertilizante orgánico que hará que tus plantas se vuelvan más saludables. En esta entrada te enseñaré 5 sencillas maneras de usarlo en tus plantas, huerto urbano y jardín para que puedas aprovechar la mayoría de sus beneficios, ¿comenzamos?

Método nº 1. Coloca tu compost directamente sobre la tierra.

Esta es la forma más sencilla de utilizar el vermicompost. Simplemente lo tienes que colocar sobre la tierra alrededor de tus plantas. Perfecto para tus plantas de interior o exterior. Lo puedes aplicar fácilmente con tus manos o si quieres con una pequeña pala para extenderlos alrededor de los tallos de tus plantas. ¿Puede ser más sencillo?

Método nº 2. Añádelo cuando remuevas la tierra.

Puedes aprovechar los cambios de estación en los que remueves la tierra para echar tu vermicompost. Esta es una buena oportunidad para añadir una buena cantidad de fertilizante a tus plantas o jardín. Mezcla la tierra que remueves directamente con el compost y ya está.

Método nº 3. Úsalo cuando hagas un cambio de maceta, o en tu semillero.

Si estás trasplantando algunas maceta o iniciando una nueva planta , ésta se beneficiará si añades compost a su medio de cultivo. Simplemente coloca en la nueva maceta el compost, que puedes mezclar con la tierra que ya había.

También puedes utilizarlo en tu semillero. Con esto conseguirás hacer tu propio medio de cultivo y tus plantas crecerán estupendamente.

Coloca al menos una tercera parte de compost. Este ingrediente es muy importante. Si puedes, úsalo ya seco, lo podrás manejar mejor.

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Método nº 4. Líquido lixiviado y té de lombriz.

El lixiviado, es el fertilizante líquido resultado del vermicompostaje. Tiene este nombre porque tiene un de color parecido al del café.

Está muy concentrado en sales minerales y nutrientes. Puedes regar tus plantas directamente con este líquido siempre rebajándolo con agua, mínimo 3 partes de agua por cada una de lixiviado. Utilízalo siempre para tus plantas no comestibles.

Si tu líquido lixiviado tiene mal olor, no lo uses. Este problema se da cuando se añade más comida a la vermicompostadora de la que las lombrices pueden comer. Esa comida que las lombrices no pueden tratar, se va descomponiendo y la humedad que desprende hace que huela mal el líquido.

Puedes también hacer té de lombriz para tus plantas comestibles de la siguiente manera:

  • Coje algo que actúa como filtro, por ejemplo, una camiseta vieja.

  • Rellena la camiseta con vermicompost y hazla un nudo para que quede cerrada.

  • Sumérgela en un cubo con agua. Con que el agua la cubra es suficiente.

  • Déjala toda la noche, por la mañana el agua tiene que ser de un color marrón.

  • Antes de que los microbios beneficiosos del compost empiecen a morir, usa ese agua esa misma mañana para regar tus plantas, jardín o huerto urbano.

  • Saca la bolsa del recipiente, ábrela y aprovecha también para añadir el compost a tus plantas.

Método nº 5. Utilízalo para cubrir tu césped o el de algún parque de tu barrio.

Al igual que tus plantas o huerto urbano se benefician de estos nutrientes, también lo hará el césped de tu jardín o el del parque en tu barrio. Simplemente hay que echar una fina capa directamente sobre el césped pero que no cubra la hierba, más bien que quede por debajo de las hojas. Esto lo puedes hacer directamente a mano.

Este método requiere una gran cantidad de compost, aunque siempre dependiendo del tamaño del jardín. Lo que puedes hacer también es aplicarlo sólo en focos que veas que está más desgastado, como por ejemplo en calvas o sitios que veas que está más seco.

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Y tú, ¿cómo usas tú vermicompost?




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