Sistemas de compostaje: ¿Cuál es el mejor para mi?

Antes de conocer un poco más sobre el compostaje, cuando pensaba en ello me imaginaba un “aparato” enorme desprendiendo mal olor. Era lo único que había conocido hasta el momento: grandes compostadoras de exterior.

Hoy en día todas las personas pueden hacer compost con mucha mayor eficiencia y facilidad, hasta dentro de la propia cocina.

Bueno… todas las personas que tengan interés en alimentar y nutrir de manera ecológica su huerto y/o plantas, o bien que quieran reducir la basura que envían al vertedero (con el compostaje reducimos entre un 40% y un 60% los residuos de nuestro hogar). O… ¡ambas!

Esta sería, por así decirlo, la premisa básica: el interés y el ser consciente de los beneficios es lo que marca la diferencia entre dar el paso a la acción o no. Cualquier persona puede compostar pues no son necesarios conocimientos previos, únicamente tener en cuenta algunas cosas básicas y consejos prácticos.

Gracias a comenzar en el “residuo cero” y a nuestro afán por llevar una vida más consciente y sostenible descubrimos que hay varios tipos de compostaje y por ello también hay muchos tipos de compostadoras.

¿Quieres saber cuál de todas ellas se adapta mejor a ti y a tus necesidades?

Comenzamos..

TIPOS DE COMPOSTAJE

Principalmente se pueden destacar tres sistemas de compostaje diferentes:

  1. Compostaje en superficie

  2. Compostaje en montón

  3. Compostadoras domésticas (incluidas las vermicompostadoras)


  1. Compostaje en superficie

Este tipo de compostaje se produce directamente sobre el suelo del cultivo. Consiste en dejar la materia (paja, u otras materias orgánicas) en el suelo en forma de acolchado (de menos de 10 cm). Los insectos y los microbios lo irán descomponiendo poco a poco. Si la zona donde se va a compostar es muy húmeda o muy cálida se recomienda cubrir con una capa de paja o hierba.

Como la materia está en contacto con el suelo desde el principio, el suelo se va nutriendo y alimentando de sus beneficios durante todo el proceso. En otros tipos de compostaje esto no ocurre, sólo se beneficia del producto final: el compost y/o el fertilizante líquido.

Es posiblemente el más sencillo de todos, pero requiere tener un terreno o un cultivo a suelo abierto.

Pros: es sencillo y durante todo el proceso de compostaje el suelo se aprovecha y se nutre de los beneficios.

Contras: necesitas tener un terreno o un cultivo a suelo abierto y los restos órganicos de la cocina se suelen descomponer mal con este método.

*IDEAL PARA: personas con huerto en un terreno cuyo interés principal sea mejorar la calidad del suelo de manera prolongada.

compostajesuperficie.jpg

2. Compostaje en montón

El compostaje en mónton consiste (como su propio nombre indica) en ir agregando todos los restos en un montón. Éste se cubre de paja y se va regando según necesidad. Se debe ir controlando la temperatura y la humedad. Así mismo, se deberá voltear de vez en cuando el contenido para airearlo y acelerar el proceso.

Suele necesitar al menos 1 metro cuadrado cúbico para que se produzca una buena descomposición y suele ser un proceso lento. Además, debemos generar una cantidad de residuos bastante elevada.

Pros: puedes compostar todo tipo de restos orgánicos.

Contras: puede ser algo laborioso, necesita bastante espacio al aire libre, puede generar algo de mal olor y atraer a pequeños roedores al estar sin protección.

*IDEAL PARA: personas con una extensión grande de terreno o huerto al aire libre.

monton.jpg

3. Compostadoras domésticas

3.1. Compostadoras para exterior

En este método normalmente la compostadora debe estar en contacto directo con el suelo. Éstas suelen disponer de una rejilla para evitar que se cuelen pequeños roedores.

Su funcionamiento es muy sencillo: se va echando el contenido orgánico por la parte superior y según se va descomponiendo el material se puede ir retirando por la parte inferior. También hay que estar atentx al nivel de humedad y a la proporción entre carbono y nitrógeno.

Estas compostadoras de exterior puedes encontrarlas en tiendas como Germinando o Planeta Huerto.

Pros: es sencillo y se puede ir retirando el compost según se va generando.

Contras: necesitas un espacio exterior donde la compostadora esté en contacto con la tierra, es poco estética, algo grande y puede generar algo de olor.

*IDEAL PARA: personas con jardín o patio donde tengan superficie de tierra.

compostadoraexterior.jpg

3.2. Compostadoras para interior y exterior: Vermicompostadoras

En este tipo de compostaje será en el que más nos detengamos pues es el que más conocemos (y el que más nos gusta).

El vermicompostaje es cada vez la forma más utilizada de compostaje en el ámbito doméstico.

Se realiza con la ayuda de las lombrices rojas. Ellas y otros organismos implicados son los encargados de transformar los restos orgánicos en vermicompost ecológico y en fertilizante líquido; los cuales podrás utilizar para alimentar tus plantas/huerto, para donar a algúnx vecinx o simplemente para esparcir en zonas verdes.

Al tener como ayudantes a las lombrices rojas, el proceso se realiza más rápido que en otros tipos de compostaje por lo que no genera ningún tipo de olor. Este será un buen indicador de que todo lo estamos haciendo bien.

Para que el vermicompostaje vaya como la seda le tendrás que dedicar únicamente unos 5 minutos a la semana.

Deberás comprobar por un lado el nivel de humedad: que sea algo elevada pero no encharcada (que al cogerlo haga chof,chof y no salgan más que un par de gotas).

Y por otro lado, la cantidad de comida: pues es importante no introducir más restos hasta que no hayan procesado lo anterior que les echaste, así como ir alternando contenidos secos (papel, cartón…) con restos vegetales para mantener el equilibrio.

También deberás asegurarte de que compostas restos que las lombrices pueden procesar. Resumiendo un poco son básicamente todos los restos vegetales menos los restos animales, cebolla, ajo o cítricos como limón o naranja. También es compostable el papel, cartón, hojas secas, infusiones, huevos…

Con las vermicompostadoras es posible compostar tanto en interior como en exterior (entre 5-35 ºC).

Este tipo de compostaje es especialmente útil para personas que viven en la ciudad, donde el espacio suele ser reducido. Además, si eres veganx o vegetarianx, podrás compostar la gran parte de lo que consumes, pues algunas de las cosas que no son compostables son los restos de animales.

Este tipo de vermicompostadoras puedes adquirirlas en Compostadora Urbana.

Si vives en Argentina también puedes conseguirlas para exterior en Compas.

Pros: sencillo, ocupa poco espacio, no genera mal olor, son más estéticas que otras compostadoras y se puede colocar tanto en interior como en exterior.

Contras: los restos de comida animales (carne, pescado…) no son compostables.

*IDEAL PARA: personas que quieren reutilizar los restos orgánicos de la cocina y disponen de poco espacio o quieren hacerlo en espacios interiores y/o personas con huerto urbano o huerto en casa.

Además, este tipo de compostadoras son especialmente fascinantes para lxs más pequeñxs cuando observan como transforman la comida las lombrices y aptas para las aulas como herramienta pedagógica.

compostadorainterior.jpg

Por todo ello, cuando decidimos dar el paso y nos informamos de los tipos de compostaje, nosotrxs nos decantamos por el vermicompostaje.

Porque además de ser veganxs, no teníamos demasiado espacio casa en así que queríamos compostar en interior y el tema del olor era algo que nos preocupaba así que queríamos asegurarnos de que el proceso iba a ser sencillo y limpio.

De esta decisión nació al tiempo Compostadora Urbana, con el objetivo de promover esta alternativa entre más personas y reducir el impacto medioambiental de la basura orgánica.

Y tu, ¿con qué tipo de compostaje te quedas?

Cuéntanoslo en los comentarios y síguenos en Facebook o Instagram para no perderte nada.